Caso 02 · Deporte
BACAN
Un club que no existía y que hoy se reconoce: por sus familias, por sus jugadores y por cómo se cuenta.
La situación
No había nada. Ni club, ni marca, ni web, ni un sitio donde una familia pudiera apuntar a su hija a jugar. Empezar de cero tiene una ventaja que ninguna corporación tiene: ninguna pieza vieja que arrastrar. Y una desventaja que todas temen: cero presupuesto, cero departamentos, cero excusas.
El giro
El club se construyó como un solo sistema, pensado desde quien lo toca: una familia se apunta desde el móvil y recibe su plaza sin papeleo; la equipación llega hablando el mismo idioma que la web; el aviso de un martes por la noche suena a persona, no a plantilla; y el pabellón, los eventos y los recibos cuentan el mismo club que las pantallas.
La regla fue una: si una superficie la toca una familia, esa superficie es el club. La ficha de inscripción comunica. El recibo comunica. La señal del pabellón comunica.
Lo que sus familias ven ahora
Donde no había nada, ahora todo habla el mismo idioma.
Dirección: GUMZUX
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